Las fuerzas defensivas del cuerpo

Son las encargadas de neutralizar y eliminar cualquier peligro potencial procedente de un agente patógeno. Todas ellas se engloban bajo el llamado sistema inmunológico (o inmunitario o sistema inmune).

Hay una tendencia a considerar el sistema inmunológico como un elemento único, como si fuera un órgano. Sin embargo, es un conjunto de procesos biológicos complejos que se ocupan de mantener el equilibrio interno frente a agresiones externas (por ejemplo, un virus) o internas (por ejemplo, células cancerosas).

A grandes rasgos, intervienen:

  • La piel, que envuelve y protege nuestro organismo
  • Las mucosas que cubren todos los orificios del cuerpo
  • Las glándulas suprarrenales y tiroides, que ponen al cuerpo en alerta si hay peligro de infección, vertiendo hormonas al torrente sanguíneo
  • El timo, glándula que organiza todo el sistema de defensa. En él maduran los linfocitos T, responsables de coordinar la respuesta inmune celular
  • El bazo y el hígado, suministradores de granulocitos y macrófagos
  • La médula ósea, que elabora más células defensivas cuando es necesario
  • El sistema linfático, por donde se desplazan las células defensivas
    • Los vasos linfáticos recorren el cuerpo proporcionando sustancias curativas y eliminando todo aquello que se identifica como nocivo.
    • En los ganglios linfáticos se almacenan los glóbulos blancos (especialmente los linfocitos) para cuando se necesiten
  • Las vías urinarias y los intestinos, a través de los que se expulsan las células dañadas y los elementos de deshecho
  • La flora bacteriana, que evita que virus, hongos, parásitos y bacterias se instalen en el cuerpo

Otros elementos que apoyan las funciones del sistema inmunológico son: los minerales y oligoelementos, el equilibrio ácido-básico y una gestión adecuada del estrés.

Teniendo en cuenta todos los órganos y sistemas involucrados, parece evidente que intentar eliminar el síntoma es inútil a medio y largo plazo.

La única manera de no enfermar y de curarnos cuando estamos enfermos es tratando al cuerpo como un todo integrado y no a través de alguna de sus partes. Dada su complejidad, el sistema inmunológico sólo puede fortalecerse de una manera integral y holística.

Más información:
Alicante. El Elixir de Hebe ( 966 084 615)
Madrid. Clínica Retiro Salud ( 687 671 672)

 

AVISO LEGAL y DESCARGO DE RESPONSABILIDAD. El contenido de este artículo y de todos los publicados en esta web reflejan únicamente la opinión de la autora, siendo su finalidad informar y educar en estilos de vida saludables. No están destinados a proporcionar consejo médico ni a sustituir ningún tratamiento médico. La autora no asume la responsabilidad de posibles consecuencias para la salud de cualquier persona o personas que lean o sigan la información publicada en esta web. Todos los lectores, especialmente aquellos que toman medicamentos, deben consultar a su médico.

La primavera… el hígado altera

El hígado es asombroso. En su kilo y medio de peso se localiza el laboratorio central del cuerpo. Lo metaboliza todo: las proteínas, los hidratos de carbono y los lípidos.

¿Qué es metabolizar? – Es cambiar químicamente la naturaleza de ciertas sustancias.
Por ejemplo, sintetizar grasas a partir de proteínas y carbohidratos o formar urea a partir de proteínas (la orina humana contiene unos 20 gr. de urea por litro).
El metabolismo se divide en dos procesos, el catabolismo y el anabolismo. El catabolismo libera energía; por ejemplo, la energía que obtenemos cuando comemos hidratos de carbono. Las reacciones anabólicas utilizan esa energía liberada para construir componentes de las células como las proteínas y los ácidos nucleicos. El catabolismo y el anabolismo son dos procesos interdependientes.
Yin y Yang. El uno depende del otro, y uno no existiría sin el otro.

 Más funciones del hígado:

  • La buena digestión se relaciona con el hígado, porque se ocupa de la formación de bilis, necesaria para la digestión (la vesícula biliar, íntimamente relacionada con el hígado, almacena la bilis y la segrega cuando es necesario).
  • Cualquier función metabólica está orquestada por el hígado. Regula la glucemia (la glucosa en sangre), sintetiza el colesterol y produce los triglicéridos.

Detoxifica, convirtiendo sustancias nocivas como el alcohol en otra inofensivas. También neutraliza tóxicos y metaboliza casi todos los fármacos.
Además, se ocupa de la coagulación de la sangre

  • Nuestro estado de salud general descansa sobre el hígado, porque:

En él residen los macrófagos que matan bacterias, virus y demás. Es decir, el hígado es una de las fuerzas defensivas del cuerpo.
Almacena vitaminas y otras sustancias: glucógeno, hierro, vit. B12, A y D

Sabiendo todo esto, ¿quién puede creer que tratando el síntoma se resuelve el problema?

Como alternativa a tanto medicamento “anti-síntoma” (anti-ácido, anti-colesterol, anti-biótico, anti-histamínico, anti-tusivo, anti-emético….), las terapias naturales  ofrecen mejores resultados apoyando la función de los órganos en desarmonía desde un punto de vista integral.

La medicina tradicional china sabe que la primavera es la estación del año que más afecta al hígado. También conoce su función inmunológica y detoxificante, aunque lo llama de otra manera. Sabe que para resolver las alergias y la astenia primaveral es preciso reequilibrar la energía hepática, además de otros órganos y sistemas.

Nuestra cultura afirma que la primavera, la sangre altera. En medicina tradicional china, se diría que la primavera altera el hígado.

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Hongos en el cuerpo: candidiasis y otras manifestaciones

Sabemos que tenemos hongos cuando recibimos un diagnóstico médico. También creemos que suele ser un problema femenino, por los síntomas evidentes que presenta la candidiasis vaginal. Pero lo cierto es que en muchas ocasiones colonizan diferentes partes del cuerpo, interfiriendo y dificultando todos nuestros procesos vitales sin que lo sepamos, tanto en mujeres como en hombres.

En este post me centraré en el hongo candida.

Candida es el nombre que reciben las levaduras comunes que se encuentran  en el intestino y en ciertas membranas mucosas. Existen muchas especies de candida, pero por su importancia clínica la más conocida es la candida albicans. Su crecimiento desmesurado provoca la micosis o candidiasis en boca, genitales e intestinos.

La pesadilla del crecimiento incontrolado de la candida.

La levadura candida vive entre la flora intestinal. Su función principal es eliminar cualquier resto de comida corrompida que encuentre en nuestro sistema digestivo y evitar así bacterias dañinas para nuestra salud.

Nuestro sistema inmunológico y las llamadas bacterias “buenas” la mantienen bajo control, previniendo su crecimiento excesivo. Pero los problemas empiezan cuando ciertas condiciones están presentes: la candida empieza a crecer sin ningún control, ramificándose y colonizando todo el canal intestinal. Durante este proceso, puede atravesar las paredes del intestino, entrar en la corriente sanguínea e infiltrarse a otros tejidos.

Es decir, ante la incapacidad del sistema inmunológico se transforma en un elemento patógeno, agresivo y expansionista, que puede causar una gran variedad de problemas de salud sin ninguna conexión aparente. Esta condición es conocida con el nombre de candidiasis sistémica.

Sus síntomas son muy diversos y aparentemente sin relación alguna entre ellos. La persona afectada pasa años de su vida con malestares de todo tipo, de especialista en especialista, sin llegar a ninguna resolución. Si este deambular se prolonga demasiado, seguramente acabe oyendo aquello de “está todo en tu cabeza…” o que padece un trastorno psicosomático. ¿Os suena?

¿Por qué nuestro sistema defensivo falla?

Hay cuatro causas fundamentales:

  1. Uso de medicamentos (antibióticos, corticoides, anticonceptivos, terapias hormonales…)
  2. Metales pesados (amalgamas dentales, pescados…)
  3. Hígado hipofuncional
  4. Estrés continuo e insomnio crónico

Todo lo anterior altera el equilibrio de nuestro microbioma (flora intestinal), comprometiendo el sistema inmunológico. Además, acidifica el medio interno que, unido a un alto consumo de azúcar y carbohidratos refinados, crea el escenario ideal para que las levaduras intestinales se transformen en hongos invasivos. Los hongos, a su vez, acidifican más aún el medio, alimentando así un círculo vicioso que mantiene a la persona con la sensación de que “algo no me funciona bien por dentro”.

¿Cuáles son los síntomas?

Digestivos:

  • Cansancio o sueño después de comer, aunque se coma poco
  • Digestión pesada y lenta
  • Un día un alimento sienta bien, y otro día sienta mal
  • Hinchazón abdominal aunque la comida haya sido ligera
  • Gases
  • Diarrea o estreñimiento a pesar de cuidar la dieta. Trastornos intestinales en general.
  • Muchas ganas de comer pan, harinas y dulces. Esta necesidad resulta muy difícil de controlar incluso a personas altamente disciplinadas.

Emocionales:

  • Desánimo, tristeza, cambios de humor sin razón aparente
  • Irritabilidad
  • Pérdida de deseo sexual
  • Sensación de lentitud mental o en la memoria, como si hubiéramos bebido alcohol
  • Subidas y bajadas de energía a lo largo del día. A veces se alivia con café, azúcar, un refresco o un bollo.
  • Sueño inquieto

Otros:

  • Cansancio, malestar general sin causa aparente
  • Infecciones frecuentes
  • Cistitis que vuelven una y otra vez
  • Catarros frecuentes. Parece que no has salido de uno, cuando ya estás en otro
  • Dolores de cabeza. A veces se alivian comiendo, aunque el alivio sea temporal
  • Tendencia a que salgan cardenales por pequeños golpes
  • Dolores difusos en las articulaciones
  • La persona cree ser más friolera que el resto de la gente. A veces es un frío que se siente muy dentro; no entra en calor fácilmente aunque se abrigue mucho
  • Mucosidad en nariz, garganta o pulmones, sin tener catarro
  • Congestión nasal, la nariz se tapona y se destapona sola
  • Picazón nasal o goteo post nasal, por detrás de la nariz
  • Picores en cualquier parte del cuerpo, sin causa aparente
  • Infecciones de hongos en piel o uñas
  • Reacciones alérgicas
  • Alta sensibilidad a los olores (un olor a perfume o tabaco puede revolver el estómago)
  • Dificultad en perder peso aunque se haga dieta

Cómo resolverlo:

Para que la candida regrese al lugar que le corresponde, es preciso hacer un tratamiento integral, basado en cinco pilares fundamentales:

  1. Devolver el equilibrio ácido-básico
  2. Limpieza intestinal profunda
  3. Limpieza hepática y biliar
  4. Tratamiento antifúngico específico mediante hierbas y suplementos vitamínicos
  5. Resolver el desequilibrio hormonal si lo hubiera

Más información:
Alicante. El Elixir de Hebe ( 966 084 615)
Madrid. Clínica Retiro Salud ( 687 671 672)

 

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Qué es la acupuntura y para qué sirve

La acupuntura forma parte de la medicina tradicional china y se utiliza desde hace siglos como método preventivo y curativo. El Canon de medicina interna del emperador amarillo (escrito en el s. III a.C.) explica en detalle las aplicaciones médicas de los principios del Yin-Yang y los Cinco Elementos. En otro post hablaremos de esto.

La acupuntura se basa en el concepto de equilibrio. Por eso, cuando se acude a un profesional, hará preguntas sobre multitud de aspectos; no sólo interesa la dolencia, sino todas sus circunstancias. La idea de globalidad es fundamental porque la medicina china considera que ningún fenómeno vital puede ser comprendido fuera de su contexto.

Existen zonas en el cuerpo relacionadas con las principales funciones del organismo y por las cuales fluye la energía vital o Qi. Estas zonas están repartidas por el cuerpo humano siguiendo unos trazados específicos -llamados meridianos- sobre los que se trabaja para recuperar el equilibrio armónico que caracteriza a las personas sanas. Los meridianos comunican lo superficial del cuerpo con lo profundo y la acupuntura busca restablecer su flujo energético mediante la estimulación de puntos concretos. Esta estimulación se hace con finísimas agujas desechables de un solo uso.

¿Para qué sirve la acupuntura?

La acupuntura suele relacionarse con aliviar el dolor o dejar de fumar. En realidad, se aplica a un gran número de trastornos que resulta imposible enumerar, y casi siempre con un efecto rápido y duradero. Es altamente efectiva en:

  • Dolores crónicos, localizados o generalizados (artritis, artrosis, codo de tenista, hombro congelado, lumbalgias, contracturas…)
  • Dolores de cabeza y migrañas
  • Estrés, ansiedad y dificultades emocionales
  • Problemas digestivos (estreñimiento, diarrea, colon irritable, etc.)
  • Colesterol y alteraciones en la tensión arterial
  • Dificultades del aparato respiratorio (asma, alergia)
  • Infecciones recurrentes
  • Trastornos ginecológicos (dolor menstrual, períodos irregulares, infertilidad)
  • Fibromialgia y fatiga crónica
  • Cansancio, insomnio, nerviosismo
  • Tristeza, desánimo, desaliento

La acupuntura es un sistema eficaz y 100% natural que estimula los procesos curativos del organismo con técnicas que tienen siglos de experiencia. Además, es compatible con cualquier tratamiento.

 “Existe en nuestro organismo una fuerza vital
que trabaja por el todo y por las partes y que es a la vez una y múltiple”
Hipócrates (médico griego, s. V a.C.)

 

Más información:
Alicante. El Elixir de Hebe ( 966 084 615)
Madrid. Clínica Retiro Salud ( 687 671 672)

 

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